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Departamento de Ciencias Fisiológicas
IFacultad de Medicina
Casanova 143
Universidad de Barcelona
08036 Barcelona
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SEDEM “website” http://www.sedem.org
CIF: G80379506
INFORME SOBRE LA FICHA TÉCNICA DE PROPUESTA DE TÍTULO UNIVERSITARIO DE LAS ENSEÑANZAS DE MEDICINA
SOCIEDAD ESPAÑOLA DE EDUCACIÓN MÉDICA
JUNIO 2006
La Junta Directiva de la Sociedad Española de Educación Médica (SEDEM) y los representantes de las Sociedades de Educación Médica Autonómicas (Associació Catalana d’Educació Mèdica, ACEM, Sociedad de Educación Médica de Euskadi, SEMDE, y Sociedad Aragonesa de Educación Médica, SAMDE) y de la Confederación Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), tras un análisis detallado de la propuesta de Ficha Técnica del Título de las Enseñanzas de Medicina, han elaborado el siguiente el siguiente informe.
CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE LA FICHA TÉCNICA En líneas generales, se considera que la propuesta es positiva por las siguientes razones: 1. Por la gran flexibilidad que otorga a las facultades de medicina para la elaboración de los respectivos planes de estudios. Ello permitirá que, aquellas Facultades que lo estimen procedente, puedan introducir en sus planes de estudio, las innovaciones en estrategias y metodologías docentes que deseen. 2.Por el carácter continuo que otorga al proceso formativo, no diferenciando entre ciclo básico y clínico. 3.Por las recomendaciones que contiene en relación a la necesidad de integrar los contenidos tanto de forma horizontal como verticalmente, a que el estudiante entre precozmente en contacto con las disciplinas clínicas, a la presencia de las materias básicas en los cursos finales, al establecimiento de mecanismos globales de evaluación de las competencias y al hecho de tener en cuenta en la estructuración de los planes de estudio y en el establecimiento de los programas, la necesaria continuidad con la formación especializada. Dada la importancia de estas recomendaciones, se sugiere que las mismas aparezcan en la versión definitiva como de obligado cumplimiento. 4.Por la distribución en créditos y adecuación al Espacio Europeo de Educación Superior de las diferentes grandes materias consideradas. 5.Por que el título habilita para acceder directamente a los estudios de doctorado 6.Por la contemplación del médico como profesión integral 7. Porqué confiere una dimensión europea a la profesión Sin embargo se quiere hacer constar la existencia de puntos débiles que deberían ser corregidos:
1.- DEFINICIÓN Y USO DEL TÉRMINO COMPETENCIAS Se encuentra a faltar, en el conjunto del documento, una definición clara del concepto de competencia. La utilización alternativa de términos como competencias, conocimientos, destrezas, habilidades y actitudes, pone de manifiesto una cierta confusión en dichos términos y hace perder validez al documento. No es una cuestión banal dado que para elaborar un curriculum basado en competencias, que es lo que propone el proceso de convergencia europea, todos los agentes implicados debieran tener claro dicho concepto y utilizarlo unívocamente. En el caso de que el término competencia no sea unívoco dificulta sino imposibilita definir y consensuar que competencias deben alcanzar los alumnos de medicina. El documento que acompaña al borrador de la Ficha de Medicina (común para todos los títulos de grado), recoge que se han tenido en cuenta los acuerdos alcanzados en documentos generales relacionados con la Educación Superior tales como Tuning y Libros Blancos. Tanto en uno como en otros (y en otros muchos relacionados con la educación médica), se habla de la necesidad de formar a los futuros profesionales en competencias y comentan la dificultad en definir el termino ‘competencia’ y qué es formar en competencias, en el contexto de Educación superior. Por esta razón encontramos desafortunado y fuera de contexto, utilizar la definición de competencias que da el diccionario de la Real Academia Española, que si bien puede ser totalmente adecuado en contextos sociales, culturales o lingüísticos, no hace si no añadir confusión a un término tan complejo como el de competencia El término COMPETENCIA en el contexto educativo y formativo, hace referencia a los conocimientos teóricos y prácticos, a las habilidades y destrezas y, a las actitudes y valores que posee cualquier persona. Desde esta perspectiva, las competencias son comportamientos resultantes de un conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes y valores que las personas manifiestan para resolver situaciones concretas relacionadas con su vida y su profesión. Ahora bien, desde un buen principio siempre se ha considerado que las competencias profesionales de una persona estaban constituidas por una combinación dinámica de conocimientos (saber), habilidades y destrezas (saber hacer), valores y creencias (saber ser) y actitudes (saber estar). Los expertos proponen diferenciar las competencias profesionales específicas, propias de un área profesional y las competencias genéricas, transferibles a diferentes áreas profesionales. Las competencias genéricas son atributos personales de carácter cognitivo, social, actitudinal o valorativo que enriquecen el comportamiento profesional de cualquier persona. Por otra parte, el documento menciona continuamente la necesidad de adquirir conocimientos, capacidades y destrezas, no apareciendo el componente de compromiso, equidad, justicia y responsabilidad que debe tener todo profesional con su actitud, esto es, olvida por completo las actitudes.
2.- OBJETIVOS DEL TÍTULO De forma general, los objetivos pueden considerarse bien orientados y además aparecen algunos aspectos que no habían sido considerados en anteriores reformas. Sin embargo, la principal consideración a hacer aquí, deriva de determinar si se quieren definir los objetivos del titulo en forma de competencias, para lo cual, como se ha indicado anteriormente, los diferentes elementos que contribuyen al desarrollo de las competencias profesionales son los conocimientos teóricos y prácticos, las habilidades (y destrezas), las actitudes, valores y creencias). Para establecer y valorar los objetivos del título deben intervenir diferentes agentes: docentes, profesionales en activo, especialistas en educación médica, estudiantes, administradores -educación, sanidad, economía-, usuarios de los cuidados y otros. Incluso deberían arbitrarse medidas para evitar una distorsión de los objetivos bajo presiones ejercidas por grupos de intereses particulares (áreas de conocimiento, especialistas, departamentos, u otros). Desde un punto de vista más concreto si analizamos los contenidos de los objetivos del título, conviene indicar de entrada que la frase inicial de este apartado: “La formación de medico garantiza: ...”, quizá no es la premisa más adecuada para encabezar los objetivos de la titulación ya que entendemos que esto hace referencia a la finalidad de la formación del médico. En la enumeración de los objetivos, existen reiteraciones en algunos aspectos, que si bien son importantes (como la comunicación, la prevención, la historia clínica) deberían estar correctamente recogidos cada uno en un objetivo concreto y completo. Existen asimismo omisiones importantes (p.e. no se hace mención a la compresión de los mecanismos de enfermar). Finalmente coexisten objetivos muy generales con objetivos excesivamente precisos (p.e., chocan por ejemplo, las radiaciones ionizantes como objetivo del titulo). SI bien en el redactado de los objetivos del título, se ha procurado utilizar verbos de acción, activos, lo cual siempre es deseable en la denominación de las tareas profesionales, en ocasiones no resulta coherente. Sugerimos por ello la revisión no solo del contenido si no también en su redacción, en colaboración con personas expertas en el campo de la Educación Médica (y no en lingüística, o medicina o pedagogía, exclusivamente). 3.- TRABAJO FIN DE CARRERA En este apartado, se hace mención que el estudiante “deberá adquirir...”. A este nivel se trata sobre todo de “aplicar” más que de “adquirir”. Sugerimos por ello que se utilice el término “aplicar” ya que ha el estudiante ha debido desarrollar ya estas competencias en los 6 años previos, durante su formación y se trata en este momento de saber aplicarlas. Así mismo, como se sugiere en otras fichas, el trabajo final de carrera debería promover y facilitar la movilidad de estudiantes y así como promover la interdisciplinariedad (incluso ajeno a la Universidad). Se propone asimismo que el trabajo fin de carrera sirva para verificar la adquisición del estudiante de las competencias generales, inclusive en el ámbito de la investigación. Se considera interesante que esos recursos (humanos y materiales), y esos créditos se utilizaran para entrenar y realizar pruebas de evaluación integrada y adecuada a las competencias que se quieren evaluar, como podría ser una evaluación clínica objetiva estructurada (ECOE y/o otras pruebas similares que permitan evaluar realmente la adquisición de competencias).
4.- CONTENIDOS FORMATIVOS COMUNES Si bien las grandes materias que se proponen son adecuadas, cuando se procede a analizar detalladamente el contenido de los descriptores, se pone de manifiesto nuevamente una cierta confusión. Aparecen una vez más mezclados objetivos (de titulo, de aprendizaje) y contenidos. Entendemos que los objetivos que deben de aparecer aquí, no deben de ser un listado de temas. Deben ser objetivos que correspondan a (o se deriven de) las tareas profesionales cuya consecución sea observable y mensurable. Los objetivos educativos u objetivos de aprendizaje, además de ser pertinentes, han de constituir aquello que es necesario que los estudiantes sean capaces de hacer al finalizar un periodo de enseñanza-aprendizaje. La definición del objetivo educativo es la del resultado buscado, y no la descripción o resumen de un programa (un listado de temas). Cómo ocurre en el apartado de los objetivos generales del título, aparecen nuevamente reiteraciones y omisiones, incoherencia en los términos empleados en la redacción, y errores graves de concepto, mezclando síntomas, síndromes, y entidades nosológicas (p.e. en el caso de “Reconocer, diagnosticar y orientar el manejo de las principales patologías del aparato respiratorio: Disnea, insuficiencia respiratoria, EPOC, Infecciones y tumores respiratorios…) Existe finalmente una falta de criterio homogéneo en el nivel de detalle de la descripción, llegándose en ocasiones a descripciones nimias o muy detalladas (improcedentes en este documento y más propias de los programas) y en otras ocasiones, más generales. Se evidencia además un uso inadecuado de los verbos de acción sin un criterio homogéneo. Se repiten en exceso los términos conocer, saber, saber hacer (p.e. “saber como obtener una Historia clínica, su redacción correcta debería ser: “obtener una Historia clínica adecuada”). Existen verbos de rango intelectual superior, que implican un proceso de razonamiento, de pensamiento crítico superior a los de conocer y saber hacer, como son: Aplicar, Diseñar, Determinar, Proponer, Establecer, Definir, Elaborar, Interpretar, Analizar,.más adecuados que le permitirá ir desarrollando las competencias relacionadas con el razonamiento y juicio clínico, con la toma de decisiones..., etc. Por todo ello sugerimos, al igual que en el apartado de objetivos generales, que se revisen tanto en su redacción como en su contenido, en colaboración con personas expertas en el campo de la educación médica (y no en lingüística, o medicina o pedagogía, exclusivamente). 5.- PRACTICUM No hay una definición clara del practicum lo cual suscita muchas dudas e incertidumbre. Se sugiere en el documento que el mínimo de créditos de dicho practicum sea de 60 ECTS. Consideramos adecuado este número, si como parece lógico, los aspectos de aprendizaje práctico clínico se incluyen también en el total de créditos correspondientes a las otras materias propias y en especial las de Patología Humana, Procedimientos Diagnósticos y Terapéuticos y Medicina Preventiva y Salud Pública. Se considera que el practicum debe planificarse de una forma transversal e integrada de tal modo que sea posible un contacto precoz del alumno con el medio profesional desde el primer momento (1º año) y hasta el final de sus estudios de grado. El practicum debería incluir actividades en 6.- EVALUACIÓN En las recomendaciones del documento, se menciona la necesidad de establecer mecanismos globales de evaluación de las competencias, lo cual en si mismo es positivo, aunque esta es la única referencia que se hace en este aspecto de la evaluación, aspecto este clave ante cualquier proceso educativo. Curiosamente se menciona la evaluación de actitudes, cuando éstas no están recogidas en las competencias.
CONCLUSIONES De forma resumida, concluimos que la ficha técnica propuesta contiene aspectos muy positivos que permiten, sin duda, afrontar sin trabas administrativas, una reforma curricular real y en profundidad de los estudios de medicina real y deja completamente en manos de las Facultades de Medicina el aprovechar o no esta oportunidad. Sin embargo, determinados aspectos del contenido deben ser substancialmente mejorados. De forma concreta y resumida proponemos:
Para finalizar se quiere hacer mención expresa de dos aspectos adicionales que se consideran importantes: 1.- El documento debería expresar la necesidad de profesionalizar al máximo el proceso de elaboración y gestión curricular, recomendando en lo posible la creación de unidades de educación médica en las diferentes facultades. Así mismo debería recomendar que en la elaboración de los correspondientes planes de estudio, primasen los intereses generales de la institución y de su programa formativo por encima de los intereses personales y departamentales. Lo anterior implica que las instancias responsables del grado (la universidad), especializada (sanidad), postgrado y doctorado (universidad), mejoren sus conexiones que no son todo lo óptimas que sería deseable. La universidad no considera las necesidades del Sistema Nacional de Salud cuando elabora sus programas curriculares y por su parte la formación médica del grado para el Sistema Nacional de Salud es simbólica (incluso vista como una carga). Todo la estructura sanitaria debería estar al servicio de la docencia y de la formación siendo necesario definir los criterios claves de un hospital y un Centro de Salud universitario o docente y por su parte la universidad al elaborar sus programas de formación debería tener en cuenta la continuidad con la formación de las etapas posteriores y desde el otra lado.
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
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